18. jul., 2016

WEI QI Y EL PULMÓN

WEI QI

 

En varias ocasiones hemos hablado del Qi, un concepto que hace referencia a la energía, desde su acepción más amplia –“Todo es Qi, materia y función”– hasta su uso más concreto en la Medicina Tradicional China (MTC) en el que se considera al Qi como uno de los tres tesoros que posibilitan la vida.

Para su estudio, el Qi se denomina de distintas formas según su función y zona de acción. Así, encontramos el Yuan Qi – Qi original, el Zong Qi – Energía de reunión (que está formada por el Gu Qi – Qi de los alimentos + Qing Qi – Qi puro del aire), el Ying Qi – Energía nutritiva y el Wei Qi – Energía defensiva

El Wei Qi es la energía más superficial, circula fuera de los canales y meridianos en el espacio entre piel y músculos, alcanzando toda la superficie corporal. Maciocia define este espacio de la siguiente forma: “Este no es literalmente y anatómicamente el espacio entre la piel y los músculos, pero debe de ser interpretado energéticamente como un espacio superficial en el cuerpo, aparte de la piel en sí, que es lo más superficial. Este es el espacio donde los canales Luo más pequeños y más superficiales fluyen [sun mai y fu mai]”. Durante el día, el Wei Qi se encuentra en la superficie y durante la noche penetra hacia el interior.

Su función principal es defender al organismo desde la superficie para evitar la agresión de las energías climáticas exógenas (Viento, Frío, Calor, Humedad o Sequedad), previniendo que penetren y dañen a los órganos internos.

Cuando sufrimos un resfriado, por ejemplo, el Wei Qi no ha sido capaz de resistir los embates del Viento y este penetra la superficie. La lucha entre el Wei Qi y el factor patógeno produce la fiebre y los escalofríos típicos del cuadro inicial de catarro.

Además, el Wei Qi tiene algunas otras funciones que son de vital importancia en el mantenimiento de la homeostasis o estado de equilibrio del organismo.

  • Controla la apertura y cierre de los poros, es decir la sudoración. Si este está en desarmonía puede sufrirse de exceso de sudoración (los poros están demasiado abiertos) o no sudar incluso si se hace ejercicio o si hace calor (los poros están demasiado cerrados.
  • Regula la temperatura corporal.
  • Calienta, humedece y alimenta parcialmente tejidos y órganos.

El Wei Qi está estrechamente relacionado con el Pulmón, ya que es el Pulmón el órgano que gobierna el Qi y su distribución por todo el organismo, además de relacionarse con la piel, que pertenece a su área funcional. La función de difusión del Pulmón permite que el Wei Qi se distribuya por toda la superficie como un “spray o aerosol”.

Una forma de tonificar el Wei Qi es mediante la tonificación del Pulmón; el final de verano e inicio del otoño son un buen momento para prestarle atención de forma preventiva y fortalecerlo para evitar trastornos como los resfriados y alergias frecuentes en otoño y primavera.