24. sep., 2018

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Cada estación un órgano: otoño - El pulmón

Acaba de iniciarse el otoño, ese periodo en el que el punto de partida, el equinoccio del 22 de septiembre, iguala las horas de oscuridad de la noche con las de la luz del día. A partir de ese momento las noches se irán alargando hasta culminar en la más larga del año, la del solsticio de invierno, antes de Navidad. Otoño es para la Medicina Tradicional China (MTC) un espacio de tiempo destinado a cuidar específicamente de un órgano en concreto, el pulmón. Es precisamente durante esta estación en la que tiene su supremacía y, por ello, en la que necesita de unos cuidados y de una atención especiales puesto que es cuando es mayor su actividad y en cierto modo, su “responsabilidad” respecto a nuestra salud general.

Otoño es para la Medicina Tradicional China un espacio de tiempo destinado a cuidar específicamente de un órgano en concreto, el pulmón

Para los antiguos médicos chinos, cuyos conocimientos se remontan a hace más de 5.000  años, cada estación del año da protagonismo a un órgano determinado, de los cinco que establece esta medicina. A su vez cada órgano trabaja en concordancia con una entraña o víscera a la que va asociada.

El pulmón, asociado a intestino grueso, es el encargado de gobernarnos durante estos meses otoñales en los que tenemos que prepararnos para los cambios de temperatura, las inclemencias climáticas y la adaptación a un estado más introspectivo y de interiorización. No resulta pues de extrañar que para la medicina china el estado de nuestro sistema inmunitario, de nuestras defensas y de nuestra capacidad de adaptación recaiga sobre el pulmón. De su bienestar y de su buen funcionamiento dependerá la formación y la circulación de la llamada Wei Qi, o energía defensa. Es ya bien sabido que en otoño es imprescindible aumentar las defensas de nuestro organismo para evitar patologías tan intrínsecas a la época como resfriados y catarros. Como dijo Benjamín Franklin “un gramo de prevención es mejor que un kilo de curación”. Sin embargo hay que tener en cuenta que el concepto chino del término pulmón va más allá de lo que considera la medicina alopática occidental.

En MTC a cada órgano se asocia un elemento, un sabor y una emoción, así como un aspecto anatómico (Jing anatómico), uno sensorial (Jing sensorial) y una actividad mental o psíquica (Jing Shen). Si alguno de estos tres aspectos falla o no está en óptimas condiciones nuestro estado de salud se verá afectado y caeremos irremediablemente en la enfermedad.

El elemento que se asocia con el pulmón es el metal, con el que se identifica el cambio y las reformas, la purificación, la interiorización y la retracción. No sorprende, por tanto, que con la llegada del otoño la gran mayoría emprenda o desee llevar a cabo nuevos propósitos y proyectos, que en muchas ocasiones no son sino el fruto, la recolecta, de un trabajo o planificación anterior. En ocasiones esta voluntad se atribuye al descanso veraniego; iniciamos “el curso escolar” con fuerzas renovadas, aunque no estemos precisamente en edad de frecuentar las aulas, pero en realidad es el pulmón en su estado puro quien nos da este tipo de energía a la vez que nos repliega sobre nosotros mismos haciendo que miremos mas hacia nuestro interior para cosechar lo que hemos sembrado hasta ahora.

Puesto que el pulmón controla la energía Wei, o defensiva, activará de forma refleja todas las alarmas cuando nuestro organismo se vea amenazado por algún peligro.

Anatómicamente el pulmón es el amo de la dermatología pues es él quien controla la dermis, la epidermis y el vello. Es la piel la vía de salida de éste órgano, una de sus maneras de pedirnos ayuda y de indicarnos cuando algo no funciona bien. Respecto a su aspecto sensorial, el pulmón comunica con la nariz y la garganta permitiendo así el sentido del olfato y la expresión del llanto, por lo general mal visto por considerarlo una emoción negativa pero tan legitimo como la risa misma en cuanto a vía de expresión de laparte emocional de un órgano.

Partiendo del principio de que como “es arriba es abajo y como es adentro es afuera” los órganos y entrañas son como los seres vivos, con su parte fisiológica y su aspecto psíquico. El Jing Shen Pocorresponde al “alma sensitiva e instintiva”, al pulmón. No es sino la sensibilidad que tenemos cada uno de nosotros y que en ocasiones puede estar relacionada con nuestras experiencias pasadas. ¿Por qué, por ejemplo, al ver una película o al escuchar una música determinada hay quien se emociona y llora mientras que otro permanece impasible?. ¿Por qué el mismo estímulo provoca en algunos la llamada “piel de gallina”, reacción cutánea, y en otros no? A parte de esta sensibilidad, el Po es a su vez ese instinto de supervivencia que nos hace detectar las situaciones de peligro y pone en marcha de forma refleja nuestros mecanismos de defensa. Es precisamente porque el pulmón controla la energía Wei, o defensiva, que activará todas las alarmas cuando nuestro organismo se vea amenazado por algún peligro.